Burela, muy ligada al mar, guarda entre sus símbolos más preciados su faro. Fue construido entre 1959 y 1960 sobre un promontorio rocoso denominado ‘A Pedra’ o Pena Burela, donde golpean las olas con especial virulencia. Este faro es en realidad una marca cardinal este que indica a las embarcaciones con sus colores y luces que deben pasar por el este de la misma para entrar a puerto.
Con 8 metros de alto, puede ser divisado desde muchos puntos del pueblo, siendo uno de sus atractivos más fotografiados.
En marzo de 2014 un temporal con olas de más de 9 metros consiguió partirlo en dos. Tras este incidente fue reconstruido de forma idéntica al anterior usando un molde que hoy es visitable. Los horarios de estas visitas pueden consultarse en el apartado ‘Visitas’ de esta web.
La zona del faro es un buen lugar para los amantes del submarinismo.